Republicanos dicen no a subida salarial

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    WASHINGTON - La votación, que concluyó con 54 votos a favor y 42 en contra, se produjo con semanas de retraso pese a los intentos reiterados de los demócratas por recabar los suficientes apoyos entre la bancada republicana que permitieran avanzar en esa medida.

    Los republicanos del Senado de Estados Unidos bloquearon un proyecto de ley destinado a incrementar, en año electoral, el salario mínimo de los 7.25 dólares la hora a los 10.10 dólares a nivel federal, al impedir que se alcanzaran los 60 votos necesarios para continuar con el procedimiento. Tanto el presidente, Barack Obama, como el Partido Demócrata han convertido la subida del salario mínimo en su prioridad para este año en que se celebrarán las elecciones de medio mandato, que renovarán la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, cambió su voto a 'no' para reservarse el derecho, según el reglamento, de volver a someter al pleno el texto otra vez, un empeño en el que ha asegurado que no va a cejar. Así, los demócratas pueden poner sobre la mesa el proyecto de ley una y otra vez en medio de la campaña de las legislativas de noviembre, aunque cada vez parece más improbable un acuerdo bipartidista o un compromiso con los republicanos a este respecto. Además de la oposición de los senadores republicanos, los líderes conservadores de la Cámara de Representantes ya han expresado su firme oposición al incremento del mínimo salarial. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa tras conocerse la votación acusó a los republicanos de no apoyar "los deseos del pueblo estadounidense" y dudó de que los conservadores apoyen cualquier tipo de incremento salarial, aunque sea más bajo que el propuesto en el Senado. "Si uno sigue la lógica contenida en sus argumentos, la lógica dicta que no son compatibles con ningún salario mínimo. Puede ser que no lo digan, pero los argumentos en contra de elevarlo son los mismos argumentos en contra de tener siquiera uno", remachó el portavoz.