Colombia: cancelan reuniones con FARC

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    Departamento de Estado de EE.UU
    Rodrigo Echeverry Londoño, alias 'Timochenko. Jefe máximo de las Farc. Gobierno de EE.UU ofrece $5 millones por su cabeza. Se le acusa de dirigir varias operaciones criminales para producir y distribuir droga en Estados Unidos y el mundo.

    BOGOTÁ (Colombia) - El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, suspendió las conversaciones de paz con el grupo rebelde más grande del país, después de que un general del ejército fuera capturado. El general Rubén Darío Alzate y otras dos personas fueron interceptados por hombres armados el domingo por la tarde cuando viajaban en una embarcación de alta velocidad en por un remoto río en el occidente de Colombia para visitar un proyecto de energía cercano. Un cuarto soldado logró escapar e informó que los responsables son integrantes del 34to frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Se trata de la primera ocasión durante el conflicto armado que tiene medio siglo de duración que los rebeldes retienen en cautiverio a un general del ejército, informaron medios colombianos. Describiendo la desaparición como "totalmente inaceptable", Santos dijo haber ordenado a los negociadores de paz del gobierno, que tenían previsto viajar el lunes a Cuba para la siguiente ronda de conversaciones, que se quedaran hasta que Alzate y las otras personas -un capitán del ejército y un abogado del gobierno- fueran liberados. "Responsabilizamos a las FARC de la vida y la seguridad de estas tres personas y les exigimos que liberen a estar tres personas cuanto antes", afirmó el presidente a la prensa después de la medianoche, tras una reunión con los máximos oficiales del ejército, que se desplazarán a la capital occidental de Quibdó para supervisar la operación. El inesperado suceso se produjo en medio de una frustración creciente ante la aparente negativa de la guerrilla para reducir sus ataques en las áreas que están bajo su dominio. En los últimos días, las FARC capturaron a dos soldados tras intensos combates en el nordeste del país, y se las acusa de matar a dos miembros de una tribu indígena que se enfrentaron a rebeldes que colgaban carteles a favor de las FARC.