Alaska

Herido y en temperaturas gélidas, perro dado por muerto recorre 150 millas hasta poblado en Alaska

El perro apareció en un poblado a 150 millas de su hogar en Alaska.

Telemundo

La mascota, aparentemente herida, recorrió cientos de millas para regresar a su hogar en Alaska. Para ver más de Telemundo, visita https://www.nbc.com/networks/telemundo

Un pastor australiano de un año completó un increíble viaje de 150 millas sobre uno de los glaciares en el gélido mar de Bering que incluyó el haber sido mordido por un animal salvaje, antes de retornar a su hogar en Alaska. 

Mandy Iworrigan, la dueña del perrito “Nanuq”, quien vive en Gambell, Alaska, estaba visitando una comunidad en el estrecho de Bering conocida como Savoonga en marzo cuando la mascota desapareció junto a otro perro de la familia llamado “Starlight”, según reporte el Anchorage Daily News.

Starlight apareció pocas semanas después, pero Nanuq, que significa oso polar en el dialecto yupik, no volvió. 

Aproximadamente un mes después de la desaparición de Nanuq, algunas personas en el poblado de Wales, unas 150 millas al noreste de Savoonga, en la costa oeste de Alaska, empezaron a publicar fotos en redes sociales que describían a un perro perdido. 

“Me mandó un mensaje mi padre y dijo: ‘hay un perro en Wales que se parece a Nanuq”, contó Iworrigan.

Ella reactivó su cuenta de Facebook para ver de qué hablaban todos en la red social. 

“Me dije: ‘¡es imposible! ¡Ese es nuestro perro! ¿Qué está haciendo en Wales?”, contó la mujer.

La secuencia de eventos en el viaje de Nanuq sigue siendo un misterio.

San Lázaro es venerado en Nicaragua como el santo de las mascotas y protector de los animales.

“No tengo idea de cómo terminó en Wales. Quizás el hielo se movió mientras estaba cazando”, dijo Iworrigan. “Estoy segura de que comió restos de foca o atrapó a una foca. Probablemente pájaros también. Come nuestros alimentos originarios. Es muy inteligente”.

Iworrigan utilizó puntos que tenía con una aerolínea para traer devuelva a Gambell a su perro. La mujer filmó el momento en que llegaba el avión a la pista de aterrizaje de Savoonga y  cuando su hijita se reencontró con el perro.

Más allá de una pata hinchada, con marcas de mordida de un animal no identificado, Nanuq se encontraba en buen estado de salud. 

“Un guepardo, una foca, un oso polar pequeño, no lo sabemos pero es una mordida grande”, dijo la mujer.

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