Acuerdo frena el programa nuclear iraní

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    EFE
    Participantes de la negociación sobre el programa nuclear iraní.

    GINEBRA— Irán y seis potencias mundiales alcanzaron un acuerdo preliminar para frenar el programa nuclear iraní a cambio de reducir las sanciones occidentales contra Teherán, anunció el ministro del exterior francés. Laurent Fabius habló al salir de una reunión de ministros de relaciones exteriores la madrugada del domingo, al iniciar el quinto día de conversaciones. El acuerdo se concretó durante las negociaciones en Ginebra, que se extendieron mucho más allá de la medianoche del sábado. No dio detalles de inmediato, pero se esperaba un anuncio formal pronto. El acuerdo provisional tiene como objetivo frenar los avances en el programa nuclear de Irán, mientras se negocia un acuerdo más amplio. Como parte del acuerdo provisional, Estados Unidos ofreció a los iraníes una reducción limitada de las sanciones económicas que perjudican a Irán. Durante la víspera, Irán había puesto en duda la posibilidad de que las actuales conversaciones en Ginebra resultaran en un acuerdo tras una jornada de diplomacia intensa en la que participaron el secretario norteamericano de estado, John Kerry, y otros cinco ministros de relaciones exteriores. El viceministro del exterior de Irán, Abas Araghchi, dijo a la agencia noticiosa iraní Fars que en las negociaciones se ha tratado principalmente un proyecto de acuerdo que duraría seis meses y en el que se ofrecería a Irán una reducción limitada de las sanciones económicas occidentales a cambio de restricciones al programa nuclear del país. Sin embargo, Araghchi dijo que desconocía si las diferencias podrían ser superadas el sábado, en la cuarta jornada de lo que inicialmente serían dos días de conversaciones. El objetivo es concretar un acuerdo mediante el cual Teherán congele su programa nuclear durante seis meses a cambio de reducir las sanciones occidentales contra Teherán. Si el acuerdo se concreta, las partes negociarían convenios posteriores para garantizar que Irán no construya armas atómicas. Hasta entonces serían revertidas las sanciones de más peso que afectan las exportaciones de crudo iraní y las transacciones financieras. Las conversaciones han sido difíciles, no sólo por la complejidad de los temas sino también por el profundo recelo entre las partes. Los iraníes, conscientes del rechazo entre los sectores radicales internos a que se les impongan restricciones a su programa atómico, han insistido en preservar el derecho a enriquecer uranio para producir combustible nuclear, con el argumento de que lo necesitan para generar electricidad y para fines científicos. Los iraníes igualmente pretenden una máxima reducción de las sanciones que lesionan su economía, mientras que Estados Unidos y sus aliados buscan una disminución de esas medidas que se amplíe gradualmente. Incluso estas propuestas no han caído bien a Israel ni a algunos miembros del Congreso. Las conversaciones del sábado al parecer habían abarcado alternativas para que Irán pueda mantener cierto nivel de enriquecimiento de uranio, aunque a un grado muy inferior del necesario para la construcción de ojivas atómicas. Otros escollos al parecer incluyen la magnitud de la disminución de las sanciones y el futuro de un reactor de plutonio en construcción en Arak, cuyo cierre pretenden las seis potencias. El plutonio también puede ser utilizado para la fabricación de armas.