HOUSTON - Jessica Tata no se mostró afligida el martesmientras escuchaba a un juez anunciar que era culpable de homicidio en un incendio en el que murieron cuatro niños el año pasado, pero los miembros de las familias de los niños sí se desplomaron en sus asientos y rompieron en llanto.
"Desde el fondo de nuestros corazones, estamos agradecidos por el veredicto de hoy y estamos muy contentos", dijo Nancy Villanueva, la tía del niño de 16 meses, Elías Castillo, quien murió en el 24 de febrero de 2011 en el incendio. "Gracias por todos los que han estado al tanto de todo".
Luego de seis horas de deliberaciones, fue una decepción para Tata y su equipo de abogados, pero no una sorpresa.
"El jurado ha hablado. Aceptamos su veredicto y se pasará a la siguiente fase del juicio", declaró Mike DeGeurin, el abogado de Tata. Se negó a decir cómo Tata, quien permanece en prisión preventiva, tomó el veredicto, excepto para decir que ella sigue preocupado por las familias de las víctimas.
El delito de homicidio conlleva una pena de entre cinco años y cadena perpetua en la cárcel.
Los fiscales aseguraron que mientras la mujer fue de compras, Elías Castillo de 16 meses; Elizabeth Kajoh de 19 meses y Shomari León Dickerson de tres años, murieron por el incendio provocado por la combustión que se produjo dentro de la casa de Tata, que era utilizada como guardería.
"Cada segundo cuenta", dijo el vicefiscal de distrito Steve Baldassano de manera reiterada al jurado, en su alegato final durante el juicio por asesinato de Tata, informó el Houston Chronicle.
"El fuego se duplica cada 30 segundos, y para ella no había prisa, estaba de vacaciones", publicó el rotativo local en referencia al alegato del vicefiscal.
Baldassano afirmó que Tata estaba a punto de cocinar nuggets de pollo en una sartén con aceite el 24 de febrero del año pasado y la dejó en la estufa antes de salir a una tienda cercana, dejando a los niños sin supervisión.